martes, 19 de enero de 2010

El tema caliente

Somos el tema caliente, estamos ahí a la par del aborto y los anticonceptivos. Todos mueren por escuchar que dirá la señora Laura cuando Pilar le pregunte sobre los homosexuales, semejante palabrota. Pero no, no estamos dentro del cuido ni las oportunidades ni la vida digna que ofrece la señora. Y Otto, sexy el hombre ah. Pero no somos ladrones ni delincuentes, eso quiere decir que no somos prioridad. En el plan de Ottón si estamos, pero bien aclarado y subrayado que no queremos matrimonio, no vaya ser que se nos venga Don Hugo encima. Y el menos malo, ay el menos malo. Bueno, en realidad en el plan de todos estamos, y usan palabras bonitas como igualdad y respeto para adornar la palabrota. Pero no sé, algo me dice que ahí nos vamos a quedar, algo me lo dice, debe ser como un instinto gay que he desarrollado (no tenemos derechos pero si superpoderes, JA!).

Somos el tema caliente, de aquí hasta el 7 de febrero. Después nos van a congelar, algo me lo dice.

viernes, 15 de enero de 2010

Mi beso

Si lo doy cuando estoy enamorado significa que ya sabes que me gusta bañarme escuchando el disco de Michael Jackson cuando estoy feliz y con el de Billie Holiday cuando estoy melancólico. Te beso porque te quiero, me conoces y te conozco.

Si lo doy en un bar significa que no me interesa saber tu apellido, pero bailas bien y me gustan tus labios. Te beso porque en este momento quiero, me alegra vivir en un país de derechos, bueno asistir regularmente a un bar de derechos. Y la vida es chistosa, quizás mañana me despierte y quiera saber tu apellido.

Si lo doy en un juego de verdad y reto significa que los besos no están hechos para complicar todo y a todos, sino para sacar risas y olvidar el mal día a través de una actividad que no requiere mucho esfuerzo físico. Si querés repetir después del juego ya ese es otro asunto.

Si lo doy en marzo, luego en junio y repito en octubre significa que me gustó el de marzo y quisiera repetirlo en junio y si se puede también en octubre. Para que algo bueno se repita no era necesario casarse en marzo.

Si lo doy en la frente es que te respeto y siento un cariño especial por vos. Pero probablemente prefiero tu frente a tus labios y no se como decírtelo.

A mi no me complican la vida, y no quiero que te la compliquen a vos, por eso entendé que mi beso es polisémico. Y me han dicho que son buenos.

martes, 5 de enero de 2010

Un gusto, señor Bayly

De ninguna manera quiero faltarle el respeto, molestar su ánimo o perturbar su pensamiento con lo que le voy a decir, creo que es necesario que lo sepa aunque apenas lo venga conociendo, al menos necesario para mí. Yo señor Bayly, me he enamorado perdidamente de usted.

Las razones son muchas y yo soy muy sincero. Un hombre atractivo pues para mí no lo es, quizás en las fotos que aparecen en las contraportadas de sus libros, pero esas fotos las tomaron hace mucho ¿no? En fin, con esto quiero decir que no es usted precisamente el protagonista de mis fantasías ni la razón por la que a veces me toco ahí abajo. No se puede uno enamorar sin desear dirá usted, yo señor Bayly no estoy de acuerdo.

Y le puedo decir el porqué, el porqué de mi convencimiento de mi amor hacia usted. Para mí ya no existe Caperucita, ya no tengo a mi amigo zorro, ya no me interesa Sancho Panza, no quiero saber nada de los asesinos Dick y Perry ni mucho menos de Dorian Grey. Ahora Lima me parece la ciudad más linda del mundo, ser un cocaínomano es normal y el periodismo si sirve, el periodismo tiene el poder de hacer a las cosas invisibles visibles, me parece maravilloso. Y todas, todas estas son en mi opinión razones válidas que justifican este enamoramiento nada visceral que tengo.

Como comprar una cajita que tiene todo lo que uno quiere ser; yo, con todo respeto me lo compré a usted. Eso sí, no quiero una esposa y un novio, aunque eso es de admirar señor.

¿Escritor light? ¡Pura mierda! Yo lo leo y me convenzo de mi humanidad. ¿Polémico? Siga, siga por favor. Yo también quiero hacer escándalo, a ver si me escuchan.

¿Si me cree que estoy enamorado? Pues claro, estaba seguro de que ya muchos otros se lo habían dicho. Pero no, no es amor de agarrar nalgas, es amor de que quiero ser peruano y votarlo a usted para presidente.

Mucho gusto señor, ¿le puedo decir Jaime?

martes, 29 de diciembre de 2009

ceronueve

Empezó conmigo dándole duro a la olvidada, pero es que no se quedó en Sudamérica, volvió. Entendí que eso que él y yo tenemos es para la eternidad, somos majaderos. Me fui para San Lucas pelón y conocí a los que me van a acompañar el resto de mi vida, obvio no llegué bronceado. Luego cumplí 20 pareciendo de 18, algunos hijos de su madre dicen 16. Me emborraché por primera vez con 2 ó 3 cervezas, eso no ha cambiado. También me obsesioné, que bichillo más lindo; prometí no obsesionarme de nuevo. No cumplí. La siguiente en la lista de obsesiones fue la bandera de colores, por la que lloro, sonrío, respiro y por la que usted me está leyendo. Y llegó ¡llegó! que emoción cuando lo veía, si de chiquitillo hubiera soñado con un príncipe azul sería como él. Yo quería que mi historia se acabara ahí, no ocupaba más que a mi principote. Pero Disney miente y esos príncipes siguen siendo hombres, si él dijera la verdad estoy seguro que El Príncipe Azul hasta a Malévola hubiera montado al caballo. No se me acabó la historia, no se me acaba todavía. Lloré, por él, por que Christina no ha tenido un éxito hace mucho tiempo, porque Alexandra Loría me sigue pateando las bolas, porque se murió Michael, porque la gente engorda y porque todo mundo se va de viaje menos yo. Ya casi al final besé dos en la misma noche, compré elefantes, desfilé orgulloso de mi bandera, me acordé que las mujeres también saben besar, tuve aventurillas, tuve mal sexo, tuve buenas fantasías y me arrepentí sólo de decir sí, nunca de decir no. Sigo siendo un chiquillo miedoso aunque para algunos ya sea un hombre de experiencia, creo que todo depende. Me doy cuenta que cada vez me vuelvo más exigente y Oh cada vez se hace más chiquitillo, que cada vez me cuesta más quitarme la camisa en la playa y menos en un cuarto. El año se me fue, se me fue el principote y se me fueron las ganas de buscar uno nuevo, bueno, hasta el sábado.

Pal cerodiez yo sigo escribiendo, me siento gay, usted lea, sálgase del clóset; o no, métase y lee a escondiditas, le prometo que le van a dar ganas de salir.

martes, 22 de diciembre de 2009

Usted es un hombre hermoso

Nunca había visto marcas así en las mejillas de alguien, son como milagros. Y sus manos, no son como las mías, son más duras, del tamaño justo, limpias y quiero que me tomen. Los ojos, me dicen que me quieres, ¿si? Y por supuesto el ombligo, ni tan profundo pero caigo caigo caigo.

Eso es físicamente.

Es gigantesco. Lo he sentido en tu pecho y en el mío durante esos pocos momentos que la suerte me ha dejado estar sobre su cuerpecito. Pero eso no es lo que me fascina, es que es tímido y joven, casi como el de un bebé. Hasta ahorita habla, hasta ahorita siente, y yo quiero que tiemble, ¿ya?

Eso es del corazón.

Habla mucho como yo. Es astuto, pero yo sé que es más inocente. También sé que es el cómico de sus amigos, sé que muerde y sé que sufre. Pero me gusta pensar que despierta y sonríe, es chiva, yo llevo 35 días haciéndolo y me veo más guapo de lo contento.

Eso es del carácter.

Como si fueran años.

Eso es de cuando está conmigo.

Usted es un hombre hermoso, no sé si lo sabía.

viernes, 18 de diciembre de 2009

Bochinchero

Los primeros pasos me aterraron, probablemente así se sintió Cristóbal Colón cuando llegó: puro desconocido mirándolo raro, extrañas elecciones para vestirse y la música, bueno no, no creo que en 1492 estuviera sonando Todos me miran.

Más oscuro que a los que acostumbraba ir a apretar chiquillas, y las chiquillas que estaban acá ni me vieron, golpe al ego. Nunca había visto gente tan feliz, tan sonriente y definitivamente no había visto parejas besando con semejante deseo y urgencia, tan cómodas que dan ganas de hacer lo mismo.

Ya hace tiempo de esa primera vez, ya he besado como loco y bailado como loca en esa oscuridad de colores. Todavía hay gente que me mira raro, aún las chiquillas ni me ven (de todas formas paso horas arreglándome para que los que me vean sean los chiquillos) y ya me sé todas las de La Trevi.

Pero lo que me sigue impresionando más es la puerta, es como la de Narnia, se abre a otro mundo. Porque cuando salgo a las 3 ó 4 de la mañana (si la fiesta estuvo buena) la gente feliz y sonriente se acaba, la pareja urgida por besarse ahora está urgida por tomar taxis separados y aún más por llegar a su casa y llamar al otro para decir lo que no pudieron decir afuera: “hey la pasé genial, te quiero”

No los culpo, ahí afuera no suena La Trevi ni Madonna, ahí afuera el deseo de besar solo es aceptado si es entre una boca bigotuda y otra pintada de rojo (de esos también he visto adentro), ahí afuera las miradas raras si son peligrosas y ahí afuera probablemente algunas de las chiquillas se sientan en la obligación de verme y sonreír. Puta realidad.

Yo me cago en afuera y adentro, debería ser aquí y ahora.

viernes, 4 de diciembre de 2009

Los muy muy

Se creen los muy muy.

Caminan por la calle y no miran a nadie, es que los miran a ellos. Presumidos, niños creídos.

No les importan sus vidas pasadas, ¡chao! No es desvergüenza, más bien madurez.

Quieren intensamente y aman con locura. Solamente a sus amigos.

Tienen todo lo que quieren y hasta lo que ya no quieren.

Dos pasiones bravas: no son las mujeres ni los feos.

Vergüenza de nada, pena de todo.

El ugly de ellos es beautiful.

Son mi fiesta y mi confesión, mi risa y mi dolor, mi guaro y mi salvación.

Si son muy muy.

Muy muy los encontré, muy muy me enamoré.