jueves, 14 de mayo de 2009

A la tica

Karina Lara, vecina de Alajuela y con 23 años, es una sexy modelo que se luce en las pasarelas y bailes. Asegura que aparecer en la Teja más hot le abrirá muchas puertas.

(Foto de su culo aquí)

¿Cómo es Karina?
Soy muy sociable, me encanta tener amigos, por alguna razón la mayoría de ellos son hombres (risas)

¿Con qué le mueven el tapete?
Me gustan los hombres maduritos, nada de carajillos, que reconozcan mi valor y me consientan con muchos regalos, y amor (risas) lo material no lo es todo.

¿Cuáles son sus metas?
Primero quiero una carrera en el modelaje, y llegar a ser una cara y un cuerpo (risas) reconocido en el país.

(Foto de sus tetas aquí)


Y la mujer sigue siendo objeto, y Costa Rica sigue siendo la misma.

jueves, 23 de abril de 2009

Él

Ya me canso de jugar bola. Nunca me ha gustado, eso sí, no soy malo. Tengo piernas fuertes y no soy tan lento. Además es su deporte favorito, vale la pena jugar con él, es rápido, más fuerte que yo y tiene un juego limpio, aunque a veces egoísta. Después del partidito del sábado nos vamos para la cantina de la esquina, no es el mejor lugar, pero es el único que nos deja entrar sin identificación y en pantaloneta. Me gusta la cantina, hablamos de todo y nos tomamos algo, él a veces se excede. Lo malo es cuando lo ven, todas. Él elige, a una de ellas. Al día siguiente lo felicito por su hazaña, miento.

Ya me canso de fumar. Toso mucho, son de los duros. Pero es que no nos pueden ver, nos escondemos. Y eso me gusta, estoy más cerca y nos necesitamos, somos cómplices. Lo malo es cuando se acaban, él borra ese olor a duro, y esa colonia es el olor que yo respiro, es mi aire y no quiero.

Ya me canso de que duerma en mi casa. Mi familia lo aprecia, en las cenas con él hablamos. Mi papá de fútbol, y él de fútbol. Mi mamá de sus novias, y él de sus novias. Yo lo escucho, y él no. Lo malo es la hora de dormir. Está oscuro y solo veo su espalda, quiero gritarle y él ronca. Aunque eso no me molesta, al menos se que está acá, no lo quiero perder, prefiero perderme yo y perder todo esto que siento en la garganta.

Ya me canso de darle la mano. Así saluda a todos. Es fraternal, es normal. Y yo me acostumbro a lo normal, pero no quiero ser todos. Quiero ser sólo yo, quiero que seamos sólo yo y él. Pero no saludándonos con un apretón de manos, talvez algo más. Lo malo es que quiero algo más, él no lo sabe, y si lo sabe no lo quiere, si lo sabe no me quiere a mi.

Ya me canso de ser yo. No soy malo en fútbol y me dejan entrar a la cantina, a veces fumo. Lo malo es que lo hago por él, él solo lo hace conmigo. Soy compañia, y él me da el aire que respiro. Respirar así duele.

martes, 7 de abril de 2009

Mi tele es homofóbica

La homofobia es un agente que opera de tantas y diversas formas. La puedo interpretar también. A ver, cuando mi mamá no quiere conocer a mi novio simplemente porque es otro hombre ¿eso es homofobia? O cuando mi mejor amigo me dice: “di mae esta bien, mientras no se meta conmigo” ¿es eso homofobia?, o cuando playo es usado como símil de débil y poco hombre, creo que eso sí, creo también que la palabra playo no debería existir.

Pero cuando la homofobia es algo que toma lugar diariamente en los cuartos, salas y comedores de los costarricenses da miedo. Cuando la televisión nacional permite y promueve estereotipos, ya no estúpidos sino asquerosos, es imposible hacer cambios; ya hasta escribir me parece tan poco, ¿como luchar contra la tele cuando un tal Mauricio (farándulero por supuesto) aparece en canal 11 diciendo que esta curado de la homosexualidad?, él era homosexual, ya no, Dios lo sanó. Quizás nunca fue homosexual, ¡no me importa! ¿pero curado? Darle el espacio a un ignorante deseoso de publicidad como este es una cosa, pero aprobar sus declaraciones ya es demasiado. Los presentadores ni siquiera se preocuparon por desmentir la afirmación de que la homosexualidad es una enfermedad, se limitan a presentar la nota y a dejar a la gente en la mediocridad, gente como esta se dedica a cerrar mentes que ya de todas formas están cerradas. Para los ticos el homosexualismo sigue siendo una enfermedad, un mal que corrompe a la joya centroamericana.

Ya no quiero encender mi tele, ahora ella tampoco entiende.

jueves, 19 de marzo de 2009

Pene se dice pene

Cuando se tiene un hijo o una hija, las labores de los padres son muchas: enseñarlos a comer solos, a caminar, a decir mamá, a tener buenos hábitos y a encajar con el resto del mundo. Pero toda esa estimulación muy pocas veces incluye una formación y educación en la sexualidad. La sexualidad de los niños se queda en pipi, se les prohibe hurgarse la nariz y también por ahí, crecen como adolescentes curiosos, y miedosos, miedosos de su propio cuerpo y de el de los demás, claro eso hasta que las hormonas empiezan a gobernar todas las cabecitas. El puberto de 15 está listo para una vida sexual con su guila de 14, ya ha visto varias películas de Jenna y en el recreo hasta le tocó ahi abajo. El puberto de 15 y su guila de 14 ahora son papás sin papás, que claramente sufrieron la decepción de sus vidas, toda una vida inculcando buenos valores y así les pagan.

La educación sexual no puede ser dejada en manos de los compas del cole, ni en la misma escuela o colegio, donde existen en su gran mayoría progamas de educación sexual prácticamente obsoletos, donde se tratan los temas con un cuidado que se convierte en moralismo innecesario. La información y el hablar con la verdad sirve más que el condón que le regaló la orientadora al puberto y los 5 centímetros de tela más que le agregaron a la enagua de la guila.

La educación sexual es un proceso de toda la vida, pero si se nos ponen los cachetes rojos cuando le decimos pene a nuestro hijo, nuestra vida sexual nunca va ser sana, el orgasmo nunca va ser orgasmo, el placer nunca va ser placer.

lunes, 2 de marzo de 2009

Gay ID

A veces parece una tribu urbana, casi casi una moda, hasta se engrosó el diccionario: heterocurioso, heteroflexible, “mae open mind” (¡bah!) Pero los de pura sepa, esos que claman por derechos, esos son más fáciles de identificar, pues claro, existe toda una ideología, inventada o no, existe. Vamos a ver si la entendí:

Si sos gay, debes conocer y muy importante, intimar con todos los que puedas, disfruta tu vida, el destino de un homosexual es acabar solo, sin familia y sin amor, así que a ponerle bonito ahora que sos joven y guapo.

Precisamente, si sos gay, tienes que ser guapo, osea, los heterosexuales pueden ser feos, ¿pero un gay feo? ¡Jamás!

Si sos gay al bar vas a ligar, exclusivamente a ligar, es la regla.

Si sos gay podés criticar y hablar mal de tus amiguis, no sos malicioso, sos sincero y además a los homosexuales no les da miedo hablar, son unos comunicadores natos.

Si sos gay, mientras más escandaloso mejor, mientras más peludo peor.

Si sos gay, no importa si la relación con tu familia es pésima, de todas maneras ellos nunca van a aceptar tu estilo de vida, es muy rápido, y se te puede acabar el tiempo.

Si sos gay la infidelidad es permitida, así se prueba la fortaleza de una relación y el cariño de tu compañero... Y de nuevo, no podés perderte de nada, ¡el tiempo corre!

Cada día sos menos joven, menos guapo, más peludo... No te queda nada.


Claramente no se puede construir un futuro mejor cuando el presente no nos respalda; el respeto de una comunidad se gana cuando ella misma comienza a respetarse, y en este caso si, el tiempo corre.

miércoles, 18 de febrero de 2009

¿Cómo será su cara?

-Mami.
-Mami.
-Ma.
-¿Que pasa? ¿No ves que estoy dormida?
-Ah no te vi. Perdón.
-Dime dime. ¿Qué pasa?
-No no. Me preguntaba algo nada más. Pero mañana te digo.
-
-Buenas noches.
-Lávese los dientes.

-Bueno mejor que estaba dormida. Ella odia hablar de estas cosas, y yo lo sé, por eso yo tampoco lo hago. Pero es que a veces me gana la curiosidad, ¿cómo será su cara? No creo que sea muy viejo, talvez dos o tres años mayor que mami. Me imagino que se conocieron en el colegio, mi mama era guapísima, he visto fotos, tenía el pelo largo largo ¿porqué se lo cortaría? No le debieron faltar novios. De hecho ahora que lo pienso me gustaría que tuviera otro novio, para verla sonreír, ella dice que no tiene tiempo para eso, y es cierto, a veces llega del trabajo y yo ya estoy dormido. Además siempre dice que no le hace falta ningún hombre, “ningún hijo de puta vago” grita a veces y luego se ríe, pero una risa seca, cansada.

-Y si, si ella no lo necesita pues yo tampoco. Hemos sido felices hasta ahora. No creo que él me haga falta, no creo que me haga falta cuando quiera andar en mi bici y nadie me enseñe, ni tampoco cuando haga esos regalos de la escuela, nunca celebro el día del padre; tampoco creo que me haga falta cuando tenga mi primera novia y quiera saber que les molesta a ellas, a las mujeres. Ni me hará falta cuando me corte al rasurarme, aprenderé solo, aunque talvez me haga falta cuando quiera hablar de sexo, condones y esas cosas, mi mamá se sonroja si lo menciono, pero no, le preguntaré a mis amigos, lo mismo haré con mi primer auto, y es mejor, será el que yo elija, nadie me va aconsejar sobre carrocerías y motores. Pues si, creo que estamos mejor de lo que creemos, no me hace falta ni siquiera decir papi, papi, si, suena bonito. Pero no, definitivo que no me hará falta, pero, ¿cómo será su cara?


En nuestro país cada vez hay más mujeres líderes, pero líderes del hogar, abandonadas por hombres que huyen de la responsabilidad de criar a su hijo. Los índices de madres solteras aumentan, de niños que no conocen a su padre, y de padres orgullosos de su virilidad, pues claro, conquistaron a la muchacha y les salió barato, ¡ son unos grandes!

viernes, 13 de febrero de 2009

De cuando a Satanás se le ocurrió que dos personas del mismo sexo se podían casar

Ojalá Dios no me castigue si escribo de esto...

El matrimonio civil homosexual es un reconocimiento jurídico, que le permite a una pareja gay gozar de los mismos derechos de los que goza una pareja heterosexual unida civilmente. ¿Están entendiendo? No, no es que las parejas homosexuales van a invadir las iglesias y lanzar arroz rosado al salir o algo por el estilo, es una unión civil, no un matrimonio católico.

Ahora, se tiene conocimiento de la homosexualidad desde el inicio de la vida, prácticamente ha estado presente en todas las épocas y en todas las civilizaciones, por supuesto con diferentes grados de reconocimiento y divulgación pública; pero parece que en el último par de años la comunidad gay ha ganado notoriedad en medios de comunicación y en tertulias hogareñas. Claro, antes estaban ahí, existían, pero el problema es ahora; el problema es cuando ese tío que todos saben que es homosexual y que vive con su pareja hace años (claro, para la familia él no es homosexual, solo está muy ocupado para una novia, y su pareja no es su pareja, es su mejor amigo) desea que su reconocimiento como persona completa y realizada se extienda al plano conyugal, al plano jurídico.

Y es que más que el dicurso de la igualdad y el amor que muchos defensores de esta propuesta han utilizado, (que es totalmente válido y verdadero, pero a la gente el amor no le entra en la cabeza, solo entienden el que se hace entre un pene y una vagina) los derechos humanos juegan el papel protagónico en medio de este caos. Derechos humanos que van más allá de la utópica igualdad, son derechos concretos: seguridad social, impuestos, herencia, etc. Que le son completamente negados a una mujer, por ejemplo, que ha convivido con su pareja por más de veinte años, después de ser rechazada por su familia por ser lesbiana, muere, y no le queda opción para proteger y asegurar a su pareja, pareja que cuidó de ella durante su enfermedad, pareja que compartió bienes y gastos a lo largo de su relación, pareja que ahora por ley, solo le quedan los recuerdos.

Parece que la última palabra, por lo menos en nuestro país, la tiene la todopoderosa Iglesia Católica, que con argumentos tan simplistas como la función reproductiva de un matrimonio (extraño, ¿que sucede con las parejas estériles? ¿ellas tampoco deben ser llamadas matrimonio?) siguen impidiendo el progreso de una sociedad conformista, que no ve más allá de lo establecido, aunque eso signifique darle la espalda a los suyos y a una realidad que a muchos incomoda, pero que no va desaparecer por más intentos de descalificarla, estereotiparla, estigmatizarla e ignorarla se hagan.

Mientras se hacen los trámites para un referéndum (por que nuestro país está en óptimas condiciones económicas para realizar este proceso) Satanás le sigue pidiendo a Dios que la unión civil homosexual sea eliminada de su lista de pecados.