sábado, 19 de noviembre de 2011

Dedicatoria

A mi niño,
parada obligatoria de este viaje.

Yo tengo mucha necesidad de ser consolado.
Yo no soy capaz de comprender las cosas por mí mismo.
Yo creo conocerme.
Yo camino en línea recta.
Yo no tenía una flor única sino una rosa ordinaria.
Yo era único en el mundo.

Debes saber que uno se expone a llorar un poco, si se deja domesticar.

sábado, 5 de noviembre de 2011

A bailar

Hoy voy a bailar con MaríaDaniela. Ella ni yo necesitamos de ti.
Voy a ir a esos lugares donde va la gente que no te gusta, donde bailo como no te gusta y donde me iluminan las luces que no te gustan. Dj's mamados y beats alocados.
Hoy voy a cantar las canciones que no te gustan, las que le escriben a las rubias que menosprecias, las que tuviste que cantar conmigo pero ya se te olvidaron. Pasos a la a moda y hombres alocados.
Hoy no te vas a meter en mi mente ni en mis piernas, ayer saliste de mi mente y de mis piernas, mañana otro en mi mente y pasado en mis piernas. Estás muerto y yo soy un puberto.
Hoy voy a bailar con MaríaDaniela. Ella y yo queremos que te ardas.

lunes, 24 de octubre de 2011

La rebeldía que nunca muere

Un día después de su cumpleaños número 67 Alfonso Chase nos recibe en su sala/biblioteca/museo: cabemos los que hacemos las preguntas, él y su silla de ruedas y las tazas de té acompañadas de bocadillos sin azúcar, apenas. Cuesta imaginar al muchacho que en 1968 irrumpió con su primera novela, Los juegos furtivos. A esta le siguieron Las puertas de la noche (novela, 1974) y Mirar con inocencia (cuentos, 1975). Esta tríada no solo responde a una fructífera época en la literatura costarricense, sino que hace aparecer por primera vez en el panorama literario a individuos gay y bisexuales. Para esa época una cuentística exclusivamente gay era inexistente, mucho menos se puede hablar de un contexto donde las orientaciones no heterosexuales fueran tema de discusión, sin embargo aquellos pasajes exquisitamente relatados ya revelaban la naturaleza rebelde del cosmopolita que es hoy Chase.

Ayer fue su cumpleaños, felicidades. ¿Cómo lo celebró?

No lo celebré pero lo pasé, ya eso es una gran ventaja.

¿Sigue siendo un rebelde o es impresión mía?

Rebelde con causa. El sentido de la rebeldía es no dejarse someter, ser libre.

Recuerdo que lo primero que leí de su autoría fueron la serie de cuentos “Mirar con inocencia”, ¿no le dio miedo publicar algo así en 1975?

¡Lo leyó muy joven! Y no, no me dio miedo porque se sigue hablando de ese libro. Yo solo me encargué de decirle a la gente lo que estaba ocurriendo e iba a ocurrir, ese es un libro de alguna manera premonitorio.

Pero usted es mayoritariamente poeta, ¿hay que ser un atormentado o un apasionado para ser buen poeta?

Atormentado para nada, apasionado sí. Porque la vida se agarra con pasión, hasta el café se debe tomar con pasión.

Y con la poesía de su libro “Jardines de asfalto”, ¿estaba externando sus pasiones o fue mera desobediencia civil?

Lo que tiene es una gran influencia norteamericana, a mí Estados Unidos me ha influido mucho. Es el país más viejo del mundo y a mí siempre me ha llamado mucho lo urbano: Nueva York, San Francisco, Los Ángeles, esa vida urbana de la gran cosmópolis.

Chase, estudiante en México, Venezuela, Estados Unidos y visitante del resto del mundo, aún cree que en una ciudad “tan pequeña y a veces tan inhóspita” como es San José, se puede vivir igual que en una de esas grandes capitales que ha recorrido. Por lo menos él ha vivido así de libre en todas, su obra es prueba de ello: con Jardines de asfalto (poesía, 1994) y Cara de santo, uñas de gato (cuentos, 1999), el tema homoerótico pasa de lo discreto a lo obvio, Chase no duda en enfrentar a sus lectores ya no con historias líricas de amor entre hombres, sino con la psicología oscura y atormentada del homosexual. Los aportes de este autor son claros detonantes de una revolución sexual en la literatura tica: Ana Istarú, José Ricardo Chaves y Ana Cristina Rossi son algunos de los valientes que en los 80’s y 90´s publicaron sus textos y contenidos nada tímidos, quizás animados por el primero, por Chase. Sin duda alguna para ser revolucionario hay que ser valiente, desobediente.

Y en el panorama literario actual en Costa Rica, ¿hacen falta más desobedientes?

Yo creo que son ciclos, si estuviera entrevistando a un señor de la generación de 1942 probablemente le diría lo mismo. Uno sabe que inició un ciclo y que abrió caminos pero por suerte siempre llegan nuevas personas que terminan de abrir ese camino.

Yo encuentro esa “desobediencia civil” en un escritor cuando escribe sobre lo “prohibido”, ¿es su caso?

Después de lo que escribió mi generación yo creo que no hay nada prohibido. Siguen existiendo temas tabú pero temas prohibidos no hay.

¿De que se inspira hoy Alfonso Chase?

De lo mismo que me inspiraba hace 40 años pero renovado: ahora por ejemplo me llama la atención el mundo homosexual de las discotecas porque no me gusta, el mundo que nosotros vivimos era otro, el de enamorarnos entre nosotros. Me llama también la atención la liberación de la mujer, es decir me interesan mucho las zorras y los zorros. Osea, lo que pasa es que mis personajes han cambiado.

¿Y de que se sorprende?

De ustedes y sus preguntas (ríe)

Hace poco el destacado escritor sufrió la amputación de uno de sus pies debido a una fuerte infección motivada por la diabetes, la misma lo mantuvo por varias semanas en una cama del Hospital Calderón Guardia. En esa cama hizo lo mismo que ha hecho desde los 16, cuando según él creó su primer “poema de verdad”: escribir sobre las revoluciones del alma y del cuerpo mientras provoca las revoluciones de la mente. Su cuerpo envejece, su rebeldía hace todo lo contrario.

Desde el ataque de la infección furiosa de Diciembre ya se le ve mucho mejor…

Pues yo tengo una gran capacidad de recuperación, en realidad nunca se me torció la mano en el pulso con la vida, lo tomé como algo que tenía que ocurrir, que iba a ocurrir y que estaba ocurriendo; porque perder un miembro también es tabú.

¿Tuvo miedo?

Sí tuve miedo, pero no de morirme. Sino de que la infección creciera y fuera un proceso largo y doloroso, de eso sí. Pero bueno, aún para morirse hay que tener paciencia.

Tocamos madera, pero si ese hubiera sido el final, ¿Qué le faltaba hacer?

Lo único que me preocupaba era que iba a pasar con mis libros y todo este chunchero. Todo lo que tengo tiene un valor para mí y me daba terror que la gente no lo entendiera y se me fuera todo a la basura.

En una entrevista hace poco prometió escribir de sus amigos, ¿le gustaría que alguien en particular escriba sobre usted?

Es que es como un octaedro, como un poliedro, como un caleidoscopio, mucha gente me vería de diferente manera. Pero si alguien podría escribir sería José Ricardo Chaves.

¿Por qué él?

Él me conoce bastante.

Y si lo hiciera, ¿Qué debería decir ese texto sobre usted?

Que soy el Dr. Jekyll y el Sr. Hyde: el bueno, el malo, el complejo, el apasionado, el frío. Estar en una cama de hospital tanto tiempo me sirvió para darme cuenta de que había muchos yo.

lunes, 26 de septiembre de 2011

The spotless mind

Volví a pensar en vos. Volví a pensar en vos y fue tu culpa. Pero esta vez te recordé diferente, como a pedazos, no, más bien como a migajas. Me acordé clarito de tu mechón rubio, pero ya no recuerdo el olor de tu barba. Recordé bien tus dedos gordos, pero ya no me acuerdo porqué te comías las uñas, quizás ya ni lo hagas. También recordé 2 ó 3 camisas que me gustaba verte puestas pero ya no te puedo reconstruir desnudo, si lo intento dibujo partes que estoy seguro no son tuyas y que son de cualquier otro cuerpo desnudo, desnudo ya eres cualquier otro, quizás más flaco. Volví a escuchar tus muletillas pero esta vez la voz la ponía yo, sin acento y sin volumen, ya no me acuerdo. Y me puse a pensar en el que un día llamamos nuestro futuro, aparecía casi igual, yo feliz, grueso pero no gordo, con barba al fin, muy tatuado, con un niño de la mano, escribiendo un libro. Alguien estaba en el sillón, en el lugar que yo te había asignado tan arbitrariamente; nunca supe quién era, no reconocí el olor de su barba ni el grueso de sus dedos, vestía una camisa que nunca antes había visto y hablaba con tu voz o con la de otro, pudo ser cualquiera de las dos porque yo ya no me acuerdo. Volví a pensar en vos porque me preguntaste que como estaba, no te mentí, estoy bien.

domingo, 14 de agosto de 2011

Mami y Papi

Yo debería invitar a mi hombre a celebrar el día de la madre mañana, aprovechar que es feriado para verlo, aprovechar que es su día para darle la sorpresita a mami. -Feliz día Ma, este es el mae que me chupa las orejitas y por el que se me levanta hasta el espíritu- le diría. Ella y él se pondrían rojos y no sabrían qué decir ni de qué hablar. Yo seguiría diciendo -a mí me encantan sus nalguitas Ma, son del perfecto blanco y del adecuado suavecito, digamos como algodones de azúcar, de hecho así les digo yo, verdad mi amor? contále- y él desearía morirse y mi mamá que yo me muera y como nadie habla yo tengo que y digo -amorcito a mi mami no le gustan los lances, a ella le gusta que su hijo tenga un novio serio y formal, verdad mami que pendejos que solo quieren sexo aquí no?- y mi mami tratará de escapar a la cocina y él de salir corriendo por donde entró pero yo los detengo con -bueno guapuras comamos rápido porque la verdad ando un poco cachondo y siempre he querido usar la cama de mami como nidito de amor, y como hoy es su día y se va ir de fiesta nos puede dejar la casa y el cuartico para nosotros solos- y le diría a él en voz más bajita -es que el colchón de ella es más suavecito-. Luego me acercaría a mi mami y le daría un besote en el cachete y al oído -gracias por quererme así, bien gay y bien vulgar, sos lo mejor que me ha pasado en la vida-. Después me acercaría a él y le daría el besote en la boca y al oído -vaya métase al cuarto que le voy a dar un adelanto de lo mejor que le va a pasar en la vida-.

lunes, 8 de agosto de 2011

El mae nuevo

Me había censurado por varias semanas para no escribir de él, más bien me he censurado para que no sepan de él. Las razones son varias, falta de estimulación y de inspiración no, el cabrón me aporta harta de las dos. Son otros los motivos. El primero que ya son varios los nombres que han pasado por esta playada de blog y lo que menos quiero es que él se sienta menos especial de lo que es, menos particular, menos único, que se espere un final como el de los otros y que considere mis letras más burdas y sencillas de lo que son. El segundo es, si bien yo quiero ser muy Madonna y voy por el mundo diciendo ¡a quién le importa!, que si la gente leyera las culioladas que le he escrito a este mae nuevo en mi libretita de papel bond van a pensar una de dos cosas (los más hijoputas las dos): que soy un mentiroso o que soy una puta. Claro, mentiroso porque es imposible sentir lo que yo siento por él después de exponerle al mundo lo que sentí por el anterior. Y claro, puta porque del anterior me acabo de despedir y ya estoy haciendo de mi culo un florero. El último de los motivos es simple, llano y trillado: miedo. Miedo de imaginarme lo que esa cabecilla pelona piense cuando lea en este blog, que según él ha leído tantas veces, las cosillas floridas que le he dicho solo a él en versión sms. Miedo de que se asuste, miedo de que se empalague y miedo de que, lo digo una vez más, se sienta menos especial por estar mencionado en este ya prostituto diario. Pero hoy, después de recibir las últimas cursilerías de su parte en mi celular decidí mandar a la mierda a la censura junto con las hojitas bond de la libretita. Porque aunque esta putada la pueda leer playópolis entera yo le estoy escribiendo lo siguiente solo a usted: Piojo, yo no necesito estar casado para tener un cuchumeme, yo no necesito que el tiempo me diga cuándo y de quién me tengo que enamorar, yo no necesito sufrir mi pasado para gozarme el presente y usted no es el mae nuevo, usted es el mae. Me voy pal’ party con usted.

jueves, 14 de julio de 2011

Léase con la urgencia que se siente al dejar al amor de la vida en Multiplaza Escazú

Acabo de llegar a mi casa. Necesito que usted lea esto y me busque. Si usted fue el muchacho de Multiplaza Escazú, el del abrigo café? la camisa gris? y la barba casi rubia? Usted, con el que crucé 3 ó 4 miradas afuera de alguna tienda en ofertas entre las 5 y las 6 de la tarde, yo era el mae de todo negro menos las tennis y la cara. Yo sé que usted me vió, como 4 veces aproximadamente, incluso se detuvo por un microsegundo después de cruzarnos. Y yo que soy un gran maricón seguí mi camino. No fue porque no me gustara, no fue porque me dió verguenza, es que todo se me cruzó en ese momento, usted con su casiperfecta apariencia, mi mamá hablando de las donas que iba a comprar, mi primita cantando la canción de la familia de los deditos y el sentido común que me decía -mae Davo no podés conocer a este pedazo con esa cara de mañana es viernes y trabajo, además qué le vas a decir? Que querés una cita pero que no le aseguras nada más porque el último imbécil que quisiste te dejó demasiado inútil para el amor y sus similares?, no no, andá, comprá las donas con tu mami y de paso una triple con bacon, porque eso es lo que realmente querés-


Entonces no le hablé, sólo seguí caminando y usted se me perdió entre tanto gringo que llega a ese lugar. Usted era gringo? Podía serlo, ahora que lo pienso no puedo rehacer su cara ni menos su nacionalidad en mi cabeza. Todo fue rapidísimo y sólo me alcanzó el tiempo para enamorame de usted. Y perdón si esto está mal escrito o tiene muchas comas, pero lo estoy escribiendo lo más rápido posible porque quizás en este momento usted esté frente a su compu recordando al mae de las tennis y la cara blanca, con la mamá gritona y la primita colochuda; quizás pensando en repetir su paseito a Multiplaza mañana para que nos encontremos, pero mae, cabrón, mañana yo breteo y no creo que ande dando vuelticas por Escazú. Sólo créame, soy yo y lo estoy buscando. Y guevón, ya no podemos perder más tiempo. ¡Póngale papá! Le prometo que en nuestra "segunda cita" no va estar ni mi mamá ni mi primita ni mi metiche sentido común. Las donas, probablemente sí.